Técnicamente, las sesiones profundizan en protocolos como TLS 1.3 para la encriptación de comunicaciones, analizando su impacto en la latencia de redes 5G. Implicaciones operativas abarcan la gestión de riesgos en supply chain security, con énfasis en herramientas como SBOM (Software Bill of Materials) para rastrear componentes vulnerables. Beneficios para el sector incluyen exposiciones de soluciones como firewalls next-generation (NGFW) de vendors como Palo Alto Networks, permitiendo pruebas en vivo de segmentación de red.
Desde el ángulo regulatorio, RSA aborda el alineamiento con marcos como el CMMC (Cybersecurity Maturity Model Certification) para contratistas del gobierno de EE.UU., discutiendo auditorías y compliance en entornos IoT. En 2026, se prevé un énfasis en blockchain para la verificación de identidad, utilizando estándares como FIDO2 para autenticación sin contraseñas. Este evento facilita colaboraciones internacionales, esencial para mitigar amenazas transfronterizas como ransomware, con tasas de éxito en recuperación inferiores al 30% según datos de Chainalysis.